10.3.10

Comediantes del manto

. . . sensibles a la incurvación de la capa (pulsor del comediante suelto), dando de hablar entre los matos a otras piezas del experimento. Una aparece tras el enebro, muy oscura bajo la luminaria pronunciando un discurso combinado a una danza de tres piernas, saliendo y entrando de un arbusto. Después pasa un globo muy rápido y una liebre cambia de andarivel a pocos metros por el sendero, los múltiples pétalos o triángulos que hay para oler, levantar, volver a esparcir. Una libélula mira a Zivo al reacomodarse el turbante, recita algo que el guión del toro le apunta rogándole que siga con los chistes. Venus o quien firma allá abajo, va siendo esa belleza melenar y rotatoria sobre el océano, hacia el que nos enviamos, con la claque, tras la salida del laberintío vivo. Al alba, una vez junto al agua, temblamos de devoción y humedad frente a unas olas lentísimas (deponemos ahí los antifaces). Si esto es la Raza de las Playas será uno de sus momentos, al inhebrársenos el manto de las palabras bajo el agua.

l u z v e r d e m o n o b a n a n a

20.2.10

Tar.Tara.Zain + Backbrain Temple

Dejamos el no.velamiento de Zivo, un vitalicio de la EEVAV que colabora con naKh ab Ra en la novela Tar.Tara.Zain, textil que mereciera otras entradas en el blog, ya que proviene de celebradas estadías con la Raza de las Playas en la región de las dunas. Se roza aquí un encuentro cercano que no deja de pasar.

Ele-Van

(...)
Gracias a la roseta merovingia desde la que se fecundaron los rayos a medio camino, no sólo Makashana en su nube coagula una peluca, sino una cápsula adicional que aparece y se envía por contracciones uterinas, aparición delatada por unos chimangos que acriollan la postal. Mientras tanto la navícula, en su magisterio diplomático, se instala en el foco preciso –desenfocador–, que la adelgaza en la conjunción micro-macro entre cerebro y backbrain, en un punto autobjetivo de parición, al filo de esa clase de manifestaciones que se producen por una fina capa de cal Milagro. El aparatito se acerca desplegando una corriente de realidad hecha de la coincidencia entre la caverna ocular y la embriología de una mina eyectando pedrerías, la yuxtaposición de un punctum de vehículo con unos biofotones fisiológicos, en una serie de cambios de escala que no dejan de interferirse sobre el mismo hilo-rotor, allí donde se actualiza como soufflée o rueda. El efecto es idéntico al de esas medallitas que muestran su dibujo virtual al girar velozmente sobre sí mismas. El dibujo que aparece no es el que está inscripto de un lado u otro sino uno del tercer tipo: el que repara a los otros dos. Realidad que va en continuum con su irrealidad generando un reel sobre el que se sostiene y concreta la venida. Dándole tensión de cuerda a ese secreto a voces de la tensión de la cuerda, ignorando el cómo de la tecnología pero ejecutando el esto de la adivinación. En ese templar adviene el encuentro con el tercer tipo que los civiles desacreditan al manejar tan sólo B o A, y no BA ni AB y tanto menos ABBA.

Pues bien: allí va Tim AL, con sus dreadlocks de amianto, para recibir a la tripulación del aparato a media altura. Es un pequeño triángulo amarillo con aspecto de colchoneta, como una iod hebrea temblando en el aire por el calor de la corriente que la insufla. Tim está recibiendo a unas cabezas de alfiler haciéndole dedos. Se mueven articulando diversos hilos y cromaciones puntiformes. Las entidades aracneicas empalman a los nadis de Tim AL y a un tendón de Makashana: “Tomen a Nícola en el Point des Macandas”. Y eso es de lo poco que pudo anotarse en nuestro minicerebro abdominal, ya que el resto iba inervado a una experimentación de ingeniería gracias a la simbiosis de unos tejidos (o capa) que quedarían de allí en más como una aparatología anteniforme (en lo imponderal), que no veríamos más por tres años, aún cuando nos fumáramos todas las cacas del Go.

A modo de intercambio le ofrecemos a los puntiformes una pequeña canasta con los tesoros enteobotánicos de Gyula: la aceptan de buena gana pero escupen las cáscaras, consumiendo en el acto el fuego inseminado a las golosinas. Si se hubieran relamido hubiera sido menos elocuente que sus bisbiseos de goce y melodía. Una vez que parten en su vehículo recogemos las cáscaras expulsadas porque según Tim AL, siguiendo algunas de las sugestiones de Gyula, a nosotros nos toca tratarlas y digerirlas: las famosas limaduras de llave, a millas de Yahve.

24.1.10

Los Pozos de Pharphar.


6 – Habitantes de la Ciudad Hipóstila.
Tienen sus moradas sobre una colina en forma de cono, construida desde la base hasta la cumbre sobre una ancha terraza en espiral. Cada vuelta de ésta es de la misma especie, pero cada lado difiere de los demás. Sus habitantes se trasladan a pie o volando a fin de penetrar en sus variedades.
Acudir a estos peregrinos alados en un rito que propicie el viaje astral, o si el arte de la bilocación es la meta.

7 – Las Susurrantes. Espíritus del Bosque de Basalto.
Formas de reluciente esmeralda moran entre ramas oscuras y hojas en sombra; están apenas escondidas y sin embargo pasan inadvertidas. Se las escucha disimuladas entre las emisiones de las ranas. Las obras que pertenecen a su género son la creación de elementales que favorecen los encuentros durante las itineraciones nocturnas.

8 – El consuelo del Justo, los Infortunios del Hisopo, de la Ruda y del Ajenjo.
Se mueven en nudos y anillos armados con látigos: de vez en cuando aúllan como si fueran golpeados. Pero su movimiento es una danza y su aullido una oblación. Se repliegan como grillos en las hojas de las plantas mencionadas. Asistirán en las operaciones que controlen e iluminen al Vígía Inferior o Morador en el Umbral.

16 – Guardianes de los Pozos de Pharphar.
Vigilan sobre las fuentes hechas con torrentes de resplandores rápidos, en medio de dunas que muestran fragmentos cristalinos: sumergen sus manos para dar de beber de su fuego vivo a quienes vienen a ellos. Son buscados durante la Siembra que trasciende el Tiempo.

La fuente es el Liber Scientiae, la Llave de los Treinta Éteres, perteneciente al sistema de la Magia Enokiana, cuyos aspectos visibles (históricos) señalan a los magos isabelinos John Dee y Kelly, que son apenas una de sus escalas, al menos desde los libros revelados de la gnosis angelosófica del profeta Mani.
Dentro de las ejecuciones de la EEVAV en su Región de las Dunas (según Al-Karim Yili), algunas de estas llaves angélicas aparecieron como limaduras de llave: en su granulación extra-sistémica, por rayos de mundo.

Shar Ziwa (*

7.12.09

Fraternidad Polar

Orientación Tierra de Hurqalya, sector telecomunicaciones (EOA-EEVAV-ECIR), dramaturgia de éxtasis, ciencia presencial, octavo clima, parusía a corto plazo, dimensión polar, polo ctónico-celeste, aventura molecular, hermandad de los serenos.

Firman los carteles.

4.12.09

Diario de los Terapeutas (003)


Mani said:
"The other religious organizations condemn us because we worship sun and moon, and represent them in images. But they do not know their real natures, they do not know that Sun and Moon are our Path, the portal whence we march forth into the (heavenly) realm of our (true) existence, and this has been declared by Yeshu."
--- La Luna es un ducto vasto, rampa que nos lleva y trae. Su arteria es la que nos amariza a este lado o la que nos dispara afuera hacia el Océano (el espacio). El medio de transporte, la que lleva y trae, la marea de algos. La Luna es el ducto para despertar o irse a dormir.

--- Las sucesivas vueltas que tuvimos después de cada disparo se hacían a través del empalme con la arteria azogada (:dentro de una fisiología reticular de ciudadelas) arteria que al momento de empalmarla (al momento de eyectar o al revés: al momento de amarizar aquí) se reabsorbía de inmediato, de un lado, hacia algún ojo -el tercero, cuarto-, y del otro lado hacia la Luna misma, ya otra (aquí encima), una doble cuerda que se desplegaba o replegaba en un súbito de cinta métrica, un doble embudo.

--- Los Cherokees también hablan -los oimos- del embudo de aguas vertiginosas por el cual se entra al mundo de los muertos, un ombligo de aguas por el cual se sale y entra.
Unos días después leímos que los gnósticos peratas se consideraban conocedores de las vías a través de las cuales el hombre entra al mundo. Esas vías son planetarias aunque desde el punto de vista de las fibras, no de los sólidos: desde el continuo de la fisiología adamita.
Este doble embudo lunar que resultó ser la vía por la que re-ingresamos cada vez a la orilla de la Estación, será un tipo de vórtice o punto de capitoné, por el que alguna vez hasta el soldadito de plomo se hundiera.

--- La adhesividad a la forma (no nos hacemos los distraídos) implica compasión para consigo y el mundo; de otra manera podría pasarse al otro lado por impiedad consigo y la tierra, bhairava temerario. Lo que existe sobre este mundo existe por lo que llamamos, con los terapeutas del desierto, un punto de compasión, punto de contracción que con-pathiza y hermana (humaniza), ni muy alterado ni muy puesto a prueba (las grandes pruebas del espíritu, Michaux), aun por los arties y profetas más osados.

--- Lo que se da con facilidad es este punto de individuación, el automatismo de la regulación compasiva, cuando la dificultad durante el malabar, reside en dejar pasar de largo la contracción (la devolución a la orilla, con los pescadores) y hacernos penetrar por las funciones impías atrayendo sus series fortuitas de vidas y muertes no-humanas: extra-cósmicas.

--- Hay una impasibilidad de eso (el sistema nervioso extra-cósmico, las cápsulas de cinabrio) hacia nuestro acceso o no a él, impasibilidad que es a la vez una confianza inintencional aunque funcional, ya que eso trabaja de cualquier modo, con o sin nuestro acceso. Las inteligencias (diademas) que itineran, parecen denticiones sin propósito homogéneo que por su variación misma generan un plano de transeuncia total, de más-internación, por el sólo hecho de instilar semejante afuerisma itinerable.

--- Esa exterioridad invita menos de lo que se creería: se está o no se está, se pliega o se despliega a uno y otro lado. Sí, en cambio, rocía una encantada contemplación de la planicie, el mesocosmos a irrigaciones, borde de éxtasis silencioso que se entera a fondo (pero sin cerebro, sin fondo) de su participación en los coros de silent watchers, las miríadas de montes de los vigilantes invisibles.

--- Las inteligencias moleculares auscultan por rayonamientos del entorno, siendo su láser el despliegue de un inteligencia (un mentalismo -diría Whitehead-). El plano es indiferente por naturaleza. Pero no sus células teofantes, que orbitan ejecutando acupunturas y extracciones en umbrales de fisiologías indiscernibles de otras fisiologías adyacentes, sea la del mar, la de un ladrido, la de la duna, la piel del arbusto o la del amigo. Esos celulares nutren los afectos devocionales de la hermandad de los serenos.

--- A veces los terapeutas operamos con diademas a través de sintonías basculantes sobre un umbral en determinación con los niveles físicos (y sin embargo continuas correas: serpientes afro o de Asia Menor: el Caduceo fakir de los médicos maravillosos).
Pero las diademas son médicas ellas mismas: tienden a la autorreparación de circuitos y a la prolongación ad infinitum de las correas y coros.

--- Si microcelularmente portamos particlos de una zona a otra, a través de texturologías luminosas (sea para encender un cirio en la médula, o para relevar una geosofía de percepción y conocimiento), uno entonces mantiene vínculos con esas cápsulas que, de pilotearse tangencialmente, sin dedicación exclusiva mas con orientación respiratoria, modifican la organización del sistema nervioso para descentralizarlo hacia las lindes.

--- Se trata de una operación sobre la distribución de las unidades y flujos que componen las otras pieles, las sinapsis de otra edad, seguimiento no analítico por el que se experimentan las mayores intensidades mesocósmicas sin reducirlas a una organización. Plan de riqueza y variación, por el que una vez que asperjó el don para acceder al mesotes en diferentes circunstancias durante una vida o varias, ya no se lo estropea con enderezamientos a posteriori, de artista o doctor.

--- Recordamos siempre, desde el primer candor, el calor anomal en la nuca emergido ipso facto tras la caída sobre la arena, al regresar por la Vía de la Luna, Jordán abajo, y de cara al estrellerio o entiterío, mientras automáticamente expiramos a la vez, durante minutos y minutos de conspiraciones corales: Haaaaaaaaaaaaaa ...

6.11.09

La Tierra Salvaje

"La quinta estesia la configuran los hombres de las tierras salvajes; son los privilegiados del mundo. Son una raza Adamita, pueden ser visibles para los humanos y luego volver a ocultarse. Si nos dirigimos a ellos, responden. Con frecuencia sus moradas se encuentran en las montañas, en las lindes de los desiertos y el oasis, o en las orillas de los mares ante el alba.

-Soy -me dijo- el rollo que contiene las Esencias. Y soy la multitiud de los hilos tensos que se lanzan por las intermundias. Mi situación consiste en ser el que viaja. Soy el que camina sobre la confluencia de los dos mares. Soy el secreto del embrión y llevo en mí a la adolescente.

-¿Dónde obtendré tu vestido?

-Estos vestidos se encuentran en el mercado del sésamo que quedó de la arcilla adamita. Ábrete la puerta de acceso hacia el sésamo.

Indefectiblemente pensé en Las 1001 Noches.

-Quiero llegar junto a los hombres del País del Misterio.

-Entonces este es el momento de entrar -me dijo Mr.Mystery-.

Penetré en la ciudad de la Tierra maravillosa: su suelo era de pura y blanquísima harina de trigo.

-¡La arena-harina! -le dije-.

-Sí, tu arena-harina -me dijo con una sonrisa que me conmovió y me relajó tanto, que las siguientes palabras, los siguientes pasos, nos fundieron a las HAblas de los pilotos de la onda viva de la arena.

Entre 'Abd al-Karim Yili y Elébano Khadir

26.10.09

Escuela Nocturna o de los Serenos ...

Hace un año y en un medio lagar, un veterano trip-jay de la EEVAV, Yu Nan, nos entregaba sus "papeles sueltos para una escuela vegetal nocturna o de los serenos", cuyas notas al pie aquí se reproducen. El cuerpo de los ejercicios indagados quedan macerándose en el desierto, a la espera de los retornos bianuales de los antropoides.
Del Nostoc

Notas
•tripis: por aquí no nos consta problema alguno con las drogas. claro que con tripis no nos referíamos específicamente a su ingesta. estos ejercicios, como muchos otros, no necesitan de ellas; hasta nos animaríamos a indicar, o incluso a recomendar, el desapego de ellas. este desapego permitiría incorporarlas a piacere en tales o cuales circunstancias.

•luces: siendo el abanico de luces tan amplio piensen en la dream machine, por ejemplo. o hasta el haz de una linterna en la cavidad de un bosque puede servirnos. cuando pensábamos en este haz, recordábamos ciertos casos de la casuística ovni, en que ciertos seres se aparecían manipulando haces de luces rectangulares o romboidales, luces que siempre eran descriptas como sumamente palpables, matéricas, y a las que, a veces, se les atribuía una conducta inteligente.

•rubí: esta experiencia del rojo nos trae siempre el sabor de un relato de oscar del barco sobre un trip suyo con hongos. en él aparece un campo lleno de ampollas (¿de huevos?) rojo sangre, imagen que por otra parte creemos ubicar en ciertos textos místicos.

•deponer la mirada: deponer la mirada, deponer las armas. pero no se crea que en ese deponer uno pueda abandonar tibiamente el campo de batalla. se depone la mirada para ver. es como en el zen: no hay que perseguir los pensamientos (que surgen incesantemente), sino dejar pasar. es un dejar pasar para hundirse, sin aferrarse; para ir al fondo del océano, a lo abisal. lo que se relaciona con la práctica del butoh. kazuo ohno decía que "hay que aprender a moverse como si uno estuviera en el fondo del océano". allí, de paso, tenemos una punta de potencia de esa danza inmóvil que es el butoh, su intensidad.

•canario: el de lezama.

•un maestro taoísta: miguel ángel bustos.

•el ojo: The Great or Universal Spirit (The Spirit of the Abyss) (en: The T'ai Hsi Ching)

•lee van clift: elegante viajero de innumerables spaghetti westerns.

♠ yu nan

14.10.09

En casa de nuevo ...

Ni bien arribados al hawaicama, escorados junto al trago rosicler de butiá y sandías, Sérgico me alcanza una cita en la bandeja de vinilo: "La rueda de las formas, girando con lentitud alucinada, en el hechizo del tiempo paradisíaco".
La cita es del paisaje, y sin embargo sé de dónde la lee. En coro con el vagido de la orilla Lume le grita a Vio y le responde un fumarel en una pata: su laberinto de Chartres es toda la orilla que sin embargo es nuestro maizal.
Comerciando especias le devuelvo una cita del hábitat al fumapipas de Sérgico: "La transformación de la oscuridad en espiral, de la espiral en círculo, del círculo, al romperse, en playa infinita o en bosque total".
Me estiro sobre la arena hasta la sandía para lamer las feculencias de las semillas, obsequiadas sin esfuerzo por un angelo mediodial, sismo vasculoso de su penacho del que ordeñamos nuestras frases.
"Esta lactación ya es una ladronía", le roba su siguiente pila Sérgico mientras otea con ganas, lo sé, la escoba que empuña Vio, tratando de hacer entrar en un solo agujerito sobre el suelo de la tapera, del tamaño de una pulga ejercitando abdominales, toda la arena que el desierto le insufla a la madera, empezando cada mediodía por la que abunda entre las ojotas.
Esa tarea, cuando habla, es el toque de siesta de la bruja: truca la limpieza por la tarde empieza.
De a poco nos entregamos a la asación del maizal.

De Elébano Al Khadir para Martha-Fatir

8.10.09

V.I.N.O. el O.V.N.I. 02

De Ronex Yeah para Ombligo 23, hace unos eones.

Esta entrada (esta salida) apenas si continúa lo riscado en la otra del 02.08.09, a cargo de los informantes de Ciudad Verano, EEVAV.

Glososhaga

"- (...) y ... ¿COGOTE? ... (...)"

Lindaflor
de perfeción
la FACIES NIGRA tentada por la physis y la stropha:
"Tirada entre los perros de campo por imitar sus planetarios de poses amorosas",
portable su esfera de entrega matorra,
luciente jugo: de una,
sor zodíaca centella libre y liberada
entre vacías quijadas de arbustos y entrebastidores matorrales:
la zorra enciende su flora-linterna,
su fuego fatuo la MECHUDA-COLA
(VIEJO TRASNOCHADO:
lamparea la ESPLENDOR con vociferante histeria esteparia)


y en el punto-Bernal bajo el acuario
(no-celeste)
[ . ] ]
concentración de la cita con la SIN RUMBO base,
la DISCO,
anaL de la ÑATA
entre las pinzas cetreras del Yo-Comodoro
caratulado el caso Mantell
y piensa:
"Edenes que aligeran la histeria colectiva en Niblinto".


Pero
Reloca ... Chiguayante ...
piacente pianura bajo la cruz andante que ya no llama ni significa
aunque Toboso-amor:
"Avanzo tornillo suelto por la ruta",
hacia quien plisa dos lonas de embarque
alisando el zig-zag propagante del indagador barquero
(moreno pisaespumas)
lo alela un tizne de Parador del Espacio
ante su cráneo ...
¿el moteL?
Un mueble
que exhala niebla por la esclusa,
espejismo de polvo evapora un letrero de arena blanca (no-eléctrico):
Jineta-Cabra.


¡Y ser sin-fondo (des-florado)!:
con leds pintadas las uñas y la aparición de las piernas
de unas ceremoniales leonas:
bagualas del cul. de Vogue,
calentorras de un fino-hilo del ataque
de una sola noche entre alfombras de lefa
(su ... FOLLANTE CHOCHO ... junto al amar-arroyo)
anuncia el umbraL del agua
una floración de orbitales pibas entre las telas ...
y pido
para siempre ... sus estatuas semivivas entre el follaje ... para siempre ...

quietas sobre el pasto lunar de Loncoche,
sobre las pieles
de mi auto UTO,
semi-conducido por la senda secundaria de
Tecnocheclan:
"En mí la navetópica IÁFNA,
a mí la copiloto KÉTA-KÉTA",
que infiltre velocidad en la via del camionero sensiblero...


pilotos redondos y fluidos sobrevuelan Carrasco,
tiznando el viento ENE de Objetos Metálicos Trovadores,
transfiguran su gasto de escuadrón
en parpadeo de losas que vuelan en torno ...
se vacían los camiones ...
choferes gestando glúteos sobre plegadizas ante su V.I.N.O.
"Adereza la ventura esta espléndida espira de engaños",
contra la grosera ilusión por algunos llamada
Harvard, Viena, ¡la VANGUARDIA!, ..., ¡...!, / / / / ( )


pero ...
bosteza el culoral ante Europa y su parentela;
aquí el Palacio de las Horas
se rasca la barriga
ante un pozo de regüeldos en Cascallares:
ilumina las migas sobre el mantel casi banal
de un pic-nic blanco y derribado:
"Ribera de la ROCÍO CHINITA contra los Co-chinos blancos"
junto a las sábanas líquidas deL agua:
mi vida bajo la lancha y contra las migas del cielo
según qué lugar en la hebilla de la esfera-cuál:
aprieta el atacir su meridiano contra el pecho ...


Y Sierra Chicana:
hervida la villa equinocciaL
XC grados al oriente de la PAVA
pero a 2" de ninguna latitud bajo los hollares de las moscas
allí ...
la VET ALCORCY va en reposera:
"Pantalla del mediocielo ( : AUTOCINE DESPACIO)" ...
En las cadenas de leche de su Amperio
denticiones de un cacique en su jugo ebúrneo
sólo para los duques ... del espacio ... despacio ...


y de su tour por aldeas:
"Su fama de anaranjar, de abrasados fragmentos de Casa-Antidiseño",
y un encañonado sol de flauta
entre el índice y el pulgar de la noche ( : de la GÁRRULA)
arisca, allí mueble y villorio fablen


un buche
de palabrería y gárgara la investiga:
por delante FELLAH
y por detrás KÉTA-KÉTA
mientras le encendía luces mi auto-UTO,
la pichaban caballos de fuerza y la caza
era
en exceso luminosa por la noche,
era oscilar
entre follaje y fronda con los perros de ruta
(No Era Quebrarla
Era
Acorralarla Con Luces)


al otro día (el del Toro),
el viejo mentón de la floresta (a vuelo de OVNIÑO)
señala "LAGO" contra las maderas de una sin-choza
"Linda herencia para cualquier qué hacer ...
y salvaje"


y a un costado y adelante la luz
de las Reinas de Invierno estacionándose en Niblinto ... Cómo
el ocio coronado respira en sus tetas
semiquietas en la niebla ~ ~ ~
Y dónde
sus asientos en la hojarasca que dicen:
"Invisibles leonas rojas
detenidas bajo sauces verdelana" ...


la granja ondulante, vida luminosa
de la noche entre gárgolas y naves
de un Fray de la Hogaza
fugado con las nautas del Observatorio Silvano:
su Taunus era el escarabajo verde
ante el ti-titilante cojín de luz frente a su auto loco ...


colmillo
de embriaguez de linaje animal
y hierbas
sobre las ancas de la VELOCET reclinada junto al agua:
el MONDONGUERO del horizonte, el León Hemvra, apaga el fuego en la tienda:
"La sopa Sandoval me engomina el bigote",
y nombrar, aunque preferir (ahora, ... ahora)
el tapiz coriáceo del auto entreabierto
destilando el opio lento y poroso de las locas.




25.9.09

Luz Verde (Seiko o Quartz)

De Delius Lozupone para Umbanda-Jackson, relato de NaHaR, 2003

¡Se inicia en un frenesí batuqueante!
cuando brillan las velas de la última cena
por entre un patchouli de goteo exasperante:
“Es el estalactar
directo al paladar,
al paladar, al paladar” ...

Amante y superdotada cuerda de la noche
en todas las anfetamínicas cuevas de estío
dátil-entes cuevines de es-trino con el amigo
con la madonna di luna que arrasa serenatas y serenos:
“Te llevan encinta las olas y la música de las cintas”
musicáreas de años A tocando su B lado
de pájaros que noctivuelan a la sombra
de una nitroindagante flama directa al cardiosoma
en una microenzima que lleva una velocidad de tormenta
un micro encima que al segundo de soplarte
te rubrica un 0-100 de acelerador de particlos.


Cuánto deseamos este brillanterio a la sordina de la flauta
en la nota que abruja la hermana en la sintonía
y cuanto más toca más sintonizada ameba, en lo amiga,
de estar en la vida de las sintonías deslizándolas más cerca
en el brillo de la orillavatio cuando pinta y pita fresca.
Y al pasar de tan fresca tintura platéanos la brea con su nevisca.

Lo que se empieza a soltar, orate-acá, es una i-luz.
Y oráte-allá una exoración y
oráte más acá
el contraste de las arenas con el firmamento al ras
el plexo megalítico del ya-no-más con la membrana ecoica del
dáme
que cuanto más da más sano
y del ayer-nomás, no más;
y del no tomás, no más
y de Santo Tomás: jamás.
¿Al ver verás?
Sí:
dáme más,
dáme más y dame más.

Y ahí te vas, puntada de razón, ahí te vas.
Con tu gancho de alta o baja cultura.
Se acerca una voluptuosa secreción babilonte en el aroma:
“¿Pleromé ahora? ¿Pleromé? ¿Pleromé ahora?”.
Meáme ahora Pleromé y Pleroma, con tu fuente indecente y querubínica.
Y a la estrellante fugaz pedíle: “Que todo siga como está”.
Héte allí la primera fugaz sin el hombre que te pide
la del in-nombre puesto a gozar en tu inpresencia-yah.


Sí, adelante, hablen.
Este relieve o relevancia de dar a hablar.
Dar
HA blar.

Daaaaaaaar. Haaaaaaaaa. Blaaaaaaaar.

Androide y vertebral la voz ya está,
ya suena,
no más palabra
sino el incluitivo repasar del verbo
hhhaaaaaaaaaaa.

Entre entregado y prudente ante más entrega
subo la diagonal.
Su diapasón de calor atrae y confunde
y el Uno se confunde al calor.
Y una vez que sacado a bailar subo y bajo
por las estribaciones adeneicas del hawaicama
el telarañar de la verdedad tararista arroba.


En la miliplaterina ola levanto el signo del aleluyama
entre arre-arena y rancho-reo y mardeísta ohmar
abre y grúa la dunedaida
ante el oh séanos en la fibra asanta fantasmas.


Qué decir “mar”. Qué decir “luna”.
Hubo que decir “relampagancia”, “cosmoesfínter”, “menta dérmica”.
La cuestión de mar se vuelve cuestión de destreza en
amores-tressor:
la alhaja del islar, el sinestesión de roces-iones, la silfidina lupular,
¡la celestina del sustainbowl!
en clave de musicar que convexa en ola o collar
y hasta en un sal picado cuello de ostra:
¿lo habremos de tragar?


Luz Verde Mono Banana (Seiko o Quartz)

15.9.09

Las vegetoplantas que salen ...

Sigue un fragmento extraído de nuestra extática de Montano, Vio de Silvana, hacia la misma geodésica y noche que indaga Zahriel en la entrada anterior, indunación que se enmaría y continúa en www.ilsva.blogspot.com

He recorrido las noches en Serpenteos instintivos y escuchando a lo lejos los cantos del Khadir. Despreocupado o elíptico Vagabundeo pues las dunas confunden el norte, aunque el que busque es el oeste, ahora mismo confundo el sur con el este, o tal vez el que creo el este -es la noche- es en realidad el norte astral.

Parpadeo-Descubro: avistar el mar cada tanto y desde una duna intentar adivinar los puntos cardinales, en la playa; pero ya conozco que la playa marea según la mare.

Palpo el serpenteo acuático en la duna. El serpenteo subfluvial me conduce como por lianas empapadas subterráneas llenas de redes y raíces cavernícolas y acuáticas o caudal que bebe; -las raíces y las ramas- de agua -tan profundas y superficiales a la vez que envuelven la duna en la respiración, venífera y subterránea como el caudal que corre-; y como internos conductos.

Son La liana; es acuosa -viscosidad formada por la humedad de la liana- tejida entretejida de otras lianas; Yo ya no soy un hombre; ni un viajero; ni un vigía; siendo ese curso; es la parte exterior o de superficie del conducto en la duna: es la película membrana de liana de la capa que envuelve el canal subdunal, venífero, es mi pie que pisa la liana, y la arena húmeda del caudal, y el serpenteo. Son Raíces que serpentean y es agua y conducto -de raíces y lianas-, lo sigo al pisar del serpenteo. El serpenteo es elíptico; no caprichoso. Es el lazo entrelazado que se bifurca al llegar en un cruce en dos. Un dos que nunca deja de ser lazo.

El serpenteo sigue las trenzas de la maría y de la Playa. De las raíces que llegan a los brazos y la gran mare que mantra. El Serpenteo va como SUBIBAJA como túnel subfluvial como liana. Entonces me pierdo, y llego a la Playa siguiendo el sierpe –y el mantrar de la mare-a.
La Noche la deja perdida, y por de pronto llega a la Playa.
La luz ambivalente de la costa le causa risa: el gozo. El praderal al costado, el camino y antes: Ha visto Gusanos de seda Bellísimos que saldrían de las flores de la duna para perderse en el movimiento; desenvolver o rodar. Flores que se reían en sueños heptopupilares y geométricas –osmótico- lo más Púrpuras o Pureales. Sensitivas Púrpuras Astrales, violacias y lunales. La luna plenilunar que todo lo puede con su estela. Las vegetoplantas que salen a insuflar. La tierra Santa.
La mujer, el viajero, la niña o el forastero; o el marciano o la marcia, la estrella sanjuana del-a-serpiente, lo logra. Todo lo logra a pesar o por la muerte que habla en ancestros y por venir. Entonces ve la estrella.

28.8.09

Los no-nacidos

No sé qué ví.
No había un quantum, no había un cuento, había una bahía -bajo las luminarias-, que al soplarla con el polvo de una letanía, la mano en cuenco, replegó su marea para que camináramos sobre el agua ... La bajamar ya era una operación compartida, aún no sabíamos con quiénes o con qué. Fuimos entrando de a poco a la membrana de azogue mientras sucedía en ella algo de rampa muy vasta, indiscernible de su espacio liso (¿hasta dónde se había retirado el mar, dónde había quedado o cómo había revertido en estrellismas?) y esa rampa nunca se nos aparecía tal cual, pero apenas placentaba parecía dar al ducto o a la inducción de los orantes en su lago de la tropósfera, que era a la vez en Bengal. Sin embargo íbamos y veníamos por la membrana asfáltica ya que el pasaje sucedía agenciando bailes por la bajamar inducida, no a la espera ni preguntando, y nunca acabábamos de trepar ni volvíamos a la estación que ahora quedaba muy atrás, no sabíamos si en la misma Tierra. Era -lo entendimos a medida que empezaron a enviarnos volados de espuma deslizándose, entitógenos, sobre la membrana marina- una boda. De a poco se nos enganchaban los brocados de Océano a los tobillos, ni siquiera precisaríamos el color ya que era la entidad más viva y plástica del entorno, o la divinidad misma con la que nos casábamos, creciendo en intensidades diversas desde y hacia la rampa que no existía más que a un brazo de inmersión, del brazo que aún no teníamos. A la vez ninguno dudó que caminaba sobre las aguas justo porque era tan sencillo, tan claro: allí donde jamás hubo bajamar caminábamos por territorio marial nunca antes hollado. Por suelo de cangrejos, por marisma de medusas. "Sí: a la manera de la retirada del Mar Rojo ante la Serpiente", me respondió Fátima de Córdoba sin que preguntara. Cierto que caminábamos en plena inducción de la Pascua invicta, victorial, por el ducto abierto en la Virgen la noche del Viernes Santo en Playa Sola. ¿Cómo podía ser? De pronto los orantes, a una mano de internación en la línea del cuerpo cayoso, establecieron otra tienda junto al lago de la tropósfera, a la vez en Uttar Pradesh, en una estampita muy poderosa encendida por estambres de cobre, y algo cantamos con ellos durante un aplauso de siglos, lo que nos permitió, sólo entonces, bajar un gesto que atesoramos y es imán del Pasaje a los no-nacidos.

Zahriel Yardna

18.8.09

Apareció en el bosque ...

Yang-LooK estuvo..., envió la esquela, ... y no volvió.

11.8.09

Ópera Reptil

De un naviger residente 2007 en EEVAV, algunos le dicen Jules (casi que Laforgue o súper borde, por lo ofidiano y brujo) dejando estas dendritas de su labor en el dunedisma, sea que haga contacto desde el sotopalmar, desde Punta Indio o desde su barba.
Adelanto de lo que en algunas jornadas -imposibles de estimar en números-, saldrá editado en el diario forastero La Irradiación, número 0 (ab ovo).


Opera Reptil. Ophera Reptil.

Nun
El espacio sideral

Aparición de la flota...

Vemos cruzar un arcoiris serpentino por el espacio estelar.
Un canto Ob

Un rayo que viaja insuflado
Dentro del odre lumínico de un reptil
Un cristal guarnecido en una túnica
Una túnica flotando por el espacio

Una cabeza de reptil encapuchada

Lanzando un invocación nergal

Huesos iluminados de reptil
animando un cristal

Un huevo de lagarto
Casca una piedra de rayo
forjando el casco pelórico de una nave

Fuselando
Una huevo con llamas de arcoiris enroscados

Reptiles siderales
envuelven
el Despertar ofiogeneico de las médulas

Insuflándose como fogonazos de ecos sabáceos

Líquido derramado por un lagarto celestial
Encapuchado
Un cántico que flota en un Ura-arcoiris

De los Reptiles estelares

Reptiles espaciales Ob

Ágato reptiles Aps

Reptiles intergalácticos Oph

Interregnos
Del Gran Reptil celeste

Maestro Ophtalmos de los Cíclopes
Que se cercenan del Lagarto

Reptiles azulinos
Efialtes de la gran serpiente escamosa

Las colas y picas de los hijos ofiogeneicos
Se lucen en las danzas

Reptiles astrales que contorsionan

Reptiles seráficos del fondo de la tierra

Partículas de luz que reptan

Cuerpos lumínicos que serpentean
dentro de flujos de amartillamientos y protoplasma

Cuerpos radiantes de centro líquido
Fuego blanco de los colmillos sembrados por el espacio

Naves que reptan óvicas a la velocidad de la luz

Serpentean por el espacio terah

Reptiles-túnica

Reptiles-onda

Reptiles-vibración

Reptiles fantasma.

Arribo de la flota
Sin Combate

Un inmenso cántico

Mantícoras en la tormenta lecho-galáctica

Fluxores en arco lácteo desvaneciéndose ante un Chambelán reptil:
Pionero de los Nergales de Cutha

Germinal y hermoso reptil cósmico, tornándose en el prisma del Rayo.

Cientos de miles de seres encapuchados, danzan sobre un arcoiris
Lanzan rayos de protoplasma sosteniendo drusas de cristales

Ofrecen cantando un pequeño reptil dormido
En un huevo.

Cientos de reptiles encapuchados, retiran y desenroscan sus arcoiris de la nave-huevo
Descendente

Anida el huevo reptil en tierra

Ascenso de la Flota intergaláctica.
Perdura el Cántico.

Nun.

2.8.09

V.I.N.O. el O.V.N.I.

Así como el contactado Roky Erikson, vocalista de la banda contacteísta 13th Floor Elevators, llegara a decir, tras preguntársele cómo podía probar que era marciano, que llamaba a su madre "Ma", nosotros podríamos decir que entre otras carcajadas lo probamos por la voz de IOLA OIA, un tónos foráneo o morshid que pasara por Fátima de Córdoba y Yasmina de Marchena, siglo xii, y que hace poco dictara estas cifras numerantes en el desierto sintetizador.
Los apuntes fueron tomados por diversos personajes rítmicos de la Estación. Aquí un fragmento de su pase.
Yawar Habra


Glososhaga

(...)
el limón de las copas y la cepa de fantasía, los tonos, los números,
el corpo ... de sé ritmo, en la villana marquetería
de tapera
la YURTE, la CUERDA BOMBARDA,
MAGISTRA RODRÍGUEZ de la alegría ("Dé la voz"),
bajo un viento zorro, estival (y nocturno en LA MANCHA):
el Rocinante Río
(el dulzinante y adamado MUNDUS de los molinos),
los perros que ladran a Su mancha y al GORDO:
"seméjame lo que sostiene un mundo bajo la luna" ...


porque nada es criminal en sublunar naturaleza de comedia esotérica,
en LA VENTURA, Puente de Villanueva (de bronce solar y villas de oro)
Aldonza Lorenzo apaga el fuego en la cocina,
retoma de frente el viento ESE, su oreja, es antena por entera ahora
de OMNIA: OVNICRATOR,
raya de amarillo, azafrán el tronco
en el óvalo de pasto quemado: FRUCTUS, CTONIA,
Doña Juana de la stella Fray Oro de los Trigos,
piedra en la sidérea Compostela,
y el lanchero (SOMA) contra los navíos de viento,
el MUERTERO regulando a la vera del fugitivo palmar:
"JUNCO NOSTER, MOLES, considerable brisa que se aquieta en mi palma",


pero ahora, qué harías, QUÉ HARÉIS,
haría hablar al caballo aquí abajo mío, por mi radius:
CHEVAL negro y plata: cabalga sobre este reguero de pólvora alilada,
calle al medio y un negro ENGOMO, MAÑÓN, silueta de sílex pueblo afuera:
zarabanda de brujo zambo en Sierra Morena,
a partir de ahora: la SIN NOMBRE BONGÓ, la GITANA,
del género pionera en el orden del tacto, de malabar adivino en LA PALMA,
arase en la mano su morada de BUENA VENTURA,
en lo sinletra de su puño la barbarie se lee:
"BILOCA EN MI CASTAÑUELA"


y la ERMAH, como le dicen: la CABALLO, la LOBIZONA,
plenilunio de vocaciones la mujer-tacto:
pesadas voces-pluma en el barullo fulgor de PANZA. El enllenado
de una boca taimada en el cólon ...
Mañana veremos y pasado también,
corazón del cielo: barriga de agua ardiente,
"Aunque ahora TOMA DE MI CONEJO",
este volumen rojo de LA IN-MUNDA que invagina un Apalache ...
engomar la bárbara al globo-celo de su pampa y la manada


y el vino Mariani y las yungas: ¿qué, Q' OCURRE allí?
Alados planeadores de metrópolis rocallosas
miran hacia el exterior de las casas las comarcas del cielo,
comentararean sobre esas delicadas gotas ... en formas de pera ... :
escampan las perillas de las Pléyades
"la noche nuevE en la posición siguiente":
* * O *
DIAPANÓS, NAOS, oh nave de TRIXIE el Sput-Nik escucha,
metálico módulo, piedra del día negro del espacio,
corrugada madriguera de papel metalizado: duerman, duerman ...
Cosmonauta de Kiev: el astro está henchido, de Júpiter 4 minutos (allí
viviremos):
* + O * #


VICUÑA, CALAMA, estación de ferrocarril altiplano,
las zonas de polvo rodean la estación rodean las estrellas:
BETA PICTORIS desde Tololo
el disco giratorio del entorno riega ...
obsede grietas y dendritas, playas en la burbuja ovalicada:
Zoraida en la arena castelar y en campos de Agramante un sultaní miralotodo:
"Que en la noche de las posibilidades se me engorde el zib";
calabacino mío entre calabazas (tornillo mío),
contra el mal de piedra
una tuerca estrecha y machacada hasta el ENGOMO ...


Juana del Molino cómo poblar el trino
(el aire de la pista, la pincelación de la voz)
"Morder maíz y nalga de la COCINERA",
la BAGUALA INDOMADA, la AZAFRANA:
"Lo que más amo pertenece a varios mundos":
una mesa de manjares entrada en años
su detenida comensalabaco en el aromático PUDRE
el planeo a 40" de la vespertina ensenada
su metal y hielo sidéreos desde la pista avistan,
aviónicas frutas y ríos pectorales en la extensión irradiantE de azul natatorion,
rítmica, acuática bondad juguetona del alba.


Por la líquida bandera de su viaje la No Identificada GRANAVE
se cuece un coche:
el YO-MORENO vichando va entre los ponchos de los yuyos
el paso tardo de un buey cerrando tras de sí una stella:
cita obligada en la ruta 7 de PATÁN
la puntada
de la ARENOSA mata
cuando sotto voce la cruz de Tauro tacha un OVNI
TIÑOSA HACENDADA del río Salado, PIOVRA,
vibrando en el baúl de su Taunus negro


decíanle del nombre NAVIGER
la ZUMBA CAZURRA sobre el cauce ventilado de su almohada
en su fresca
aurícula fluvial
vivirá:
bárbara ribera de STROPHA, lancha de las vistas, ancas de las yeguas
y cocinera MARTA en Tulán
(PHOTO):
a segundos del montE
a esas horas "tomó incremento"
inmarcesible zumba y rolea algo como un chico
en la pista:
X . . . . .


BOMBA de la faja zodiacal, CONDESA DE LA NEBULOSA,
festival de manos a la obra, de Fray Lorenza de los Trapos,
ORIANA:
oreadora de la altiplana sábana de limaduras,
COYA en BETA PICTORIS, la SIN OBJETO voladora,


"En esta palma o planicie hay varios temas":
el caball., el viento ONO de la LATENTE
(y junto a la ruta quemante viérteselo, mirábanle un despeinable delante del rancho)
la FRATER MORA de almohadilla mancia, la comida por el lucero:
"Zahorí don juan de Venus ordena el irresponsable talento de mis cuerpos",
piante del OVNIMPERIO,
boca probada (nalga Alí-Radar):
que VOLANTEVIAJE ACREZCA LA BUENA VENTURA.

27.7.09

Los Muhaddathun ...

"En mi comuna están aquellos que hablan y están aquellos a quienes (las fravartis) les hablan".

Fátima (*

25.7.09

Las ciudadelas médicas ...

De Ezequiel Klopman para Satélite Angora

Hacia las dos de la madrugada los ingenieros astrales intermiten cerca, unas fibras micro-robóticas a base de fotismos y cromosomas, de cinco a seis cabezas de alfiler en asterisco, deslizándose de una punta a otra de la techumbre de guano.
Esos androides, cuando alineados a un tercer ojo incorporal (epidérmico o nadísmico), habilitan una entrada en fisiología cromocinética gracias a un súbito empalme de fístulas. De a poco surgen los meridianos de una ingeniería astral ipso facta, los encajes de calcio de las ciudadelas médicas.
Esto implicó, al menos para quienes participamos del período espacial de la EEVAV, una primera introducción a la acupuntura de la Tierra (o lo que de tierra le corresponda a nuestras moléculas de agua).
De Sindirka para L'HiPo

13.7.09

En casa de nuevo ...

En casa de nuevo, después de 17 meses afuera, llegamos a la Estación Hidrobiológica aspirando el nitro atmosférico.

Se ve a Sérgico tras el vidrio encendiendo la primera cañita al calor de la tiza. Más atrás, invisible, Lumia enciende el fuego visible mientras Vio goza empuñando la taza.

Horas más tarde nos visita Al-Khizr con la primera pleamar del plenilunio, desmontando perlé y escamas de su tabla-o-Pez.

Cabe anotar el arribo de la otra entidad del enquemante lar: el color, virando de celeste Hockney a azul Klein y viceversa, durante toda la tarde según la explosión del oleaje.

Entre surfers de la percepción e hijos de la viuda se entienden: bañarse en el color-ahora es la ola que más trepa. Después el jugo pía a naranja tras los dedos.


Elébano

30.6.09

En la Luna éramos negros ...


"En la Luna éramos negros. Con una piel más negra que la de las pizarras. Y sin embargo suave y lisa como el lino. Sin órganos, sin entrañas, un espacio oscuro con circuitos de strass. Esa pizarra magnética era en realidad una cinta -la cinta de cassette de nuestras siluetas- que tomaba de un sol que la insolaba lunarmente, por el lado negro del sol, de sus rayos invisibles y recolectables”.
“Máquinas de los tótems”, nos habrán llamado los primeros evadánicos aphro, al entrever nuestras siluetas quietas y acuclilladas en el entorno de las palmeras, cintilando en la brisa. Palmerasmos súbitos y netos contra el firmamento, el carbón de la Obra del glam nocturno de Rio de Janeiro."

Extracto de una charla mantenida en la indunación Valis.Ass, Viernes Santo de 2003, entre Cosme Kosmos y NaHaR RaHaN.

23.6.09

Granadas al Ha ...


(...)

Hacia las 1600 (r)pm la comunidad autónoma entra a un paisaje melódico … una nota para levantar y concertar el levantamiento.

También vimos y subimos a ese timbre de devotos rajashtaníes en su cobre de ciudadelas cantando la nota.

Sin embargo al percatarme del vibratto de los mínimos emergió otra más dulce y permeable. Un mantra entregado y abierto a la digestión del desecho, para enterrarlo en la tierra por boca de crátera o cráter, abierto con mis pinzas de cangrejo (no más tu pulgar ni mi índice).

Cuánta generosidad ctónica y cuánto fueguismo tonal o celeste.
Cuánto enterramiento y cuántas granadas al Ha.

Alhajas, pequeños amperios al delicuescer la inteligenciación.

Lo que inundece trae pez y lo subo al perpetuo relevarse de ascensores.

El Khan